Poderoso día de la FAMILIA en Manglar

Desde tempranas horas de la mañana de este primero de Julio ya se percibía el olor del sancocho preparado en manos de las prodigiosas manos de mujeres expertas en el arte de la gastronomía, pues no menos se podía esperar de quienes por años y años se han dedicado a esta bella labor, la cocina de la Casa Juvenil Manglar de ilusiones, estaba “caliente”, las hoyas temblando de calor, y pollo, el plátano, la papa y todo los ingredientes propios de semejante momento; nada más y nada menos que celebración del día de la familia, un momento bello organizado con los jóvenes educadores del proceso educativo para mandar un mensaje contundente a la comunidad: “La familia lo es todo”. Al almuerzo llego gente a diestra y siniestra, todos y todas con la descendencia, como estaría de sabroso, que hasta muchos papás llegaron, a ver cómo era la vaina, cerrada la cuadra con tremenda tarima y sonido, para animar en encuentro.

Vi los educadores corriendo para un lado y para el otro, unos en la producción artística, otros en la concina, otros en la repartición de la comida, otros en la jugada con lo que se necesitara, porque todo debía salir: “por encima del nivel” como dice una canción popular. Todo parece indicar que el almuerzo fue un hit, Beatriz Moreno y su combo de educadores ya iban ganándose tremendo espacio con la comunidad y eso que no había llegado el plato fuerte, una peña cultural con todos los grupos del “proceso” como se dicen allí en la Casa Juvenil, para mostrarle a la familias los grande que son sus hijos y como ellos se van formando la idea de que la familia es uno de los núcleos más importantes de la sociedad, donde se forman los valores y se construyen los afectos más íntimos de cada persona.

Como a las tres del a tarde se soltó la presentación de los niños, niñas y jóvenes artistas, formados en el proceso educativo de la Casa Juvenil, muchas cosas me llamaron la atención, entre ellas, el poder que transmite la población joven afro cuando danza, es realmente impresionante su fuerza y su cadencia, también fue espectacular observar a niños y niñas apersonados de su papel de artistas, por ejemplo el niño de gafas oscuras que interpretó la congas, wow, que poder en sus manos, que ritmo en su interpretación, la nena que estuvo en la organeta, el de la batería, bueno, es que son tantos y tan talentosos, veo aquí una nueva generación, estoy seguro que como en la historia reciente de la Corporación Juan Bosco, se está formando todo un contingente de ciudadanos y ciudadanos con valores y con capacidades para asumir los desafíos que cada una de sus vidas tendrá.

En medio del calor sofocante de esta tarde de primero de Julio en el Barrio Alfonso Bonilla Aragón, noto con facilidad que el llamado a reivindicar la familia como espacio de construcción permanente de afectos y confianzas está muy presente no solo en el discurso de su equipo de educadores sino en el espacio pedagógico de la interacción que día a día sostienen con toda la comunidad con la que trabajan. El sancocho estuvo resuper, un saludo fraterno por todo ese esfuerzo y los invito a seguir adelante con la pedagogía de la presencia.

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